Logo Background RSS

Advertisement

El Juego de las Divisas y el Dinero Fiduciario

  • Odio decirte esto, pero el sistema de divisas está diseñado para actuar contra ti. Si eres como la persona promedio que trabaja con ahínco y ahorra su dinero en el banco, entonces eres el mayor perdedor del sistema. Los ganadores son los sectores financieros que crean las divisas nuevas: ellos se enriquecen mientras tú te vuelves más pobre.

    El sector financiero tiene muchísimo dinero por una razón muy sencilla: siempre que alguien falsifica divisas (sea ilegal o legalmente, como en el caso del sistema bancario), a la divisa existente se le resta valor y éste se transfiere a la divisa de fabricación reciente. Cuando se crea una divisa nueva, su máximo poder adquisitivo pasa a quien la fabricó por qué esa persona no invirtió nada para crearla. De hecho, cuando el creador preste la nueva divisa, solicita que ésta le sea devuelta incluyendo intereses. Así pues, el creador de la divisa obtiene dinero de la nada cuando roba el valor de tus divisas para prestarlo a otros y, además, cobrarles una cantidad extra por el préstamo llamada intereses.

    El prestatario recibe el segundo valor más alto de las unidades de divisa porque éstas no entran en circulación sino que el comprar algo con ellas. Sin embargo, cuando esto sucede, las divisas entran en circulación y devalúan el suministro existente y con esto, como ya habrás podido imaginar, provoca que aumenten los precios en productos como la leche y la gasolina. Ahora es más caro para ti adquirirlos. El prestatario de las divisas recién creadas obtienen más beneficios de ellas que tu, precisamente porque digamos que él no tiene que pagar el precio. El compra sus artículos con el dinero prestado, antes de que la nueva divisa tenga algún efecto sobre el suministro de las existentes. Ese es el concepto de pedir prestado hoy y pagar mañana con dólares más baratos.

    Los inversionistas informados utilizan este sistema para sacar ventaja. El poder de la creación de divisas otorga la capacidad de transferir gran riqueza a quienes utilizan su apalancamiento con sabiduría, ya sea como un margen en la Bolsa de Valores o como parte de una inversión en bienes raíces. Por otra parte, los prestatarios que sólo financian su propia casa o auto, y en especial los que utilizan el financiamiento para conseguir efectivo, se vuelven más pobres porque le transfiere en su riqueza al banco.

    La creación de divisas también es una de las formas en que un tipo de activo puede pasar de estar subvalorado a sobrevaluarse. Cuando las nuevas divisas ingresan a un sector particular de activos, digamos, el de bienes raíces, provocan que ese sector se infle. La gente observa que una ola de riquezas está creando y saltan a ella. Por lo general, saltan a la cresta y lo hacen justo antes de que la ola rompa. Durante ese proceso se mueven enormes cantidades de riqueza de un tipo de activo hacia otro tipo que está empezando formar una burbuja. Los tipos de activos de donde se retire el dinero se subvaloran y los inversionistas conocedores comienzan a sacar su dinero del tipo de activo inflado para devolverlo a los activos subvalorados.

    ¿Este sistema es ético? No, pero es en el que vivimos y el que le confiere gran poder a quienes lo entienden y lo pueden manipular todo el sistema está diseñado para transferir riqueza de quienes no lo entienden a quienes sí lo hacen. Tal como lo explica el congresista Ron Paul, el crédito fácil y el sistema de divisas por decreto son, en pocas palabras, “un impuesto que deben pagar los pobres y la clase media” mejor conocido como inflación.

     

    Como puedes observar este sistema está diseñado para enriquecer a la élite y hacer más pobres a la clase media y a la gente pobre, es un sistema que transfiere valor de la base de la pirámide y de su parte media hacia la punta de la pirámide, el dinero que usamos ya no sirve como verdadero dinero pues ya no es un depósito fiable de valor, cada día se crea más y más dinero que devalúa al dinero ya existente. Este subsistema que castiga al ahorrador y beneficia al deudor.

    Este artículo fue obtenido del libro de Michael Maloney llamado guía al invertir en oro y plata.

    {lang: 'es'}
Leave a Comment